Cólicos del lactante: por qué llora y cómo calmarlo

Por Dra. Mayra Alfaro · PediatraRecién NacidoLectura ~6 min
Cólicos del lactante: por qué llora y cómo calmarlo

Pocas cosas agotan tanto como un bebé que llora sin consuelo, sobre todo cuando ya lo intentaste todo. Si estás en San Luis Potosí pasando por esto, quiero que sepas dos cosas: no estás haciendo nada mal, y los cólicos pasan. Aquí te explico por qué ocurren y qué puedes hacer para calmar a tu bebé.

Qué son los cólicos del lactante y por qué ocurren

Los cólicos son episodios de llanto intenso e inconsolable en un bebé por lo demás sano y bien alimentado. El bebé puede encoger las piernas, apretar los puños, ponerse rojo y arquear la espalda. Suelen presentarse a la misma hora, con frecuencia por la tarde o la noche.

La causa exacta no se conoce por completo, pero se relaciona con la inmadurez del sistema digestivo y del sistema nervioso del bebé, que apenas se está adaptando al mundo fuera del vientre. También influyen la forma en que procesa los estímulos y, en algunos casos, cierto malestar por gases. Lo importante es entender que no es culpa de los papás ni señal de una enfermedad grave.

Los cólicos suelen empezar hacia las dos o tres semanas de vida, alcanzan su punto máximo cerca de las seis semanas y mejoran de manera notable hacia los tres o cuatro meses.

La regla del 3: cómo identificar un cólico típico

Para describir el cólico se usa clásicamente la llamada "regla del 3": llanto que dura más de 3 horas al día, al menos 3 días a la semana, durante al menos 3 semanas, en un bebé sano. No hace falta cumplir el criterio al pie de la letra para hablar de cólicos, pero ayuda a reconocer el patrón.

La clave del cólico típico es que el bebé, fuera de esos episodios, está bien: come, gana peso, tiene buen color y sonríe. Si en cambio el llanto se acompaña de fiebre, vómito, diarrea o decaimiento, ya no hablamos de un cólico simple y hay que valorar otras causas.

Técnicas y posiciones que ayudan a calmar el llanto

No existe una fórmula mágica que funcione siempre, pero muchas familias encuentran alivio combinando varias de estas estrategias:

Si una técnica no funciona en unos minutos, prueba otra. Y recuerda: turnarte con tu pareja o pedir apoyo no es rendirse, es cuidarte para poder cuidar.

Lactancia, alimentación y cólicos: qué influye

Muchos papás se preguntan si algo de la alimentación está causando el llanto. En la mayoría de los bebés con cólico simple, no hay que cambiar la leche ni la dieta. La lactancia materna debe continuar; es lo mejor para tu bebé y no es la causa del cólico.

Sí conviene cuidar la técnica de alimentación: un buen agarre al pecho o una tetina adecuada en el biberón reducen la cantidad de aire que traga el bebé. Hacer pausas para que eructe también ayuda. Antes de cambiar de fórmula o de suspender algún alimento, coméntalo conmigo: los cambios sin indicación pueden hacer más daño que bien.

En una minoría de casos, un llanto muy marcado con otros síntomas digestivos o de piel puede deberse a una alergia a la proteína de la leche; eso se valora de forma individual en la consulta.

Cuándo el llanto no es cólico y hay que consultar

Es fundamental distinguir el cólico de un llanto que indica un problema. Busca atención médica si el llanto se acompaña de:

Ante estas señales, no se trata de un cólico: acude a urgencias. Si tienes dudas sobre qué es normal en estas semanas, te será útil mi guía de cuidados del recién nacido.

Cómo cuidar tu bienestar como papá o mamá

El llanto sostenido desgasta, quita el sueño y genera frustración e incluso culpa. Todo eso es normal y no te hace un mal padre o madre. Cuidarte a ti también protege a tu bebé.

Descansa cuando puedas, túrnate con tu pareja, acepta ayuda y date permiso de dejar al bebé un momento seguro en su cuna si sientes que necesitas respirar. Nunca sacudas a un bebé: si te sientes rebasado, déjalo en un lugar seguro y toma unos minutos. En el control del niño sano también acompaño a los papás en esta etapa; no dudes en agendar si necesitas apoyo.

Importante: esta información es educativa y no sustituye una consulta médica. Ante cualquier síntoma que te preocupe, valora a tu hijo con un pediatra.
¿A qué edad empiezan y terminan los cólicos del lactante?

Suelen comenzar alrededor de las dos o tres semanas de vida, alcanzan su punto máximo cerca de las seis semanas y mejoran de forma notable hacia los tres o cuatro meses de edad. Es un proceso pasajero: aunque agota, tiene fecha de caducidad.

¿Los cólicos significan que a mi bebé le duele algo malo?

En la mayoría de los casos, no. Los cólicos son un llanto intenso en un bebé sano que come y crece bien. Se cree que se relacionan con la inmadurez del sistema digestivo y del sistema nervioso. No indican una enfermedad grave, pero sí conviene descartar otras causas si el llanto se acompaña de fiebre, vómito o rechazo del alimento.

¿Qué puedo hacer para calmar el llanto por cólicos?

Ayuda cargarlo piel con piel, mecerlo con movimientos suaves, el ruido blanco, un paseo, el contacto de tu pecho y ambientes tranquilos con poca luz. También ayuda hacer que eructe bien tras cada toma. No existe una técnica que funcione siempre; se trata de probar y encontrar lo que calma a tu bebé.

¿Cuándo debo llevar a mi bebé al pediatra por el llanto?

Consulta si el llanto se acompaña de fiebre, vómito, diarrea con sangre, rechazo del alimento, poca ganancia de peso, distensión del abdomen o si notas al bebé decaído. También si el llanto cambia de patrón o si tú o tu pareja se sienten rebasados: acompañarlos también es parte de mi trabajo.

Si el llanto te tiene agotado, acompañémoslo juntas

Podemos revisar a tu bebé, descartar otras causas y darte herramientas concretas para estas semanas. Agenda tu consulta en San Luis Potosí.

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